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La economía argentina transita hoy por una marcada dualidad donde el éxito en el sector externo, impulsado por exportaciones que se proyectan hacia los 100 mil millones de dólares, contrasta severamente con la debilidad de los indicadores internos y la generación de empleo de calidad. Este fenómeno, caracterizado como un "crecimiento desbalanceado", plantea un escenario donde sectores como la minería y los hidrocarburos motorizan la actividad mientras que el comercio y la industria permanecen rezagados.
La sustentabilidad política de este programa económico se ve tensionada por un mercado de trabajo que no logra reaccionar, evidenciando un divorcio entre las variables macroeconómicas y la realidad del empleo formal en la gran mayoría de las jurisdicciones del país. Este es el diagnóstico referido en el informe elaborado por el economista Jorge Vasconcelos para el IERAL (Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana) de la Fundación Mediterránea, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias.
El documento identifica un obstáculo estructural que condiciona la recuperación del consumo y la inversión, definido como una barrera difícil de franquear para la rentabilidad de las empresas y el poder adquisitivo de los trabajadores. El informe elaborado describe el “techo de cristal” como un límite estructural que condiciona la evolución económica del país, señalando que “la dinámica de inversión y consumo se vería limitada por delgados márgenes de rentabilidad y dificultades para convalidar subas perceptibles de salario”. Según señala Vasconcelos: “subsiste la grieta de interpretación sobre la marcha de la economía argentina... el hilo conductor de este fenómeno es la pérdida de productividad del país, que disminuyó 8,5 % en relación a principios de 2012, cuando se introdujeron los cepos al cambio y al comercio exterior”.

Esta falta de eficiencia productiva actúa como un limitante directo: “la dinámica de inversión y consumo se vería limitada por delgados márgenes de rentabilidad y dificultades para convalidar subas perceptibles de salario. Aunque en los dos últimos años la productividad del trabajo se está incrementando a un ritmo del 3,4 % anual, esta recuperación apenas si ubica el ratio PIB/empleo total en un nivel semejante al de 2007, dos décadas atrás”.
El análisis sectorial del IERAL, basado en datos del EMAE procesados por el investigador Jorge Day, confirma que el crecimiento no es uniforme. Mientras la construcción muestra signos de vitalidad, el grueso de los sectores que emplean a la mayor parte de la población no logran despegar: “el promedio móvil del sector construcciones registró un incremento de actividad del 9,8% entre el trimestre terminado en diciembre de 2025 y el finalizado en mayo de este año... en cambio, en igual período, el crecimiento anualizado del comercio es de apenas el 3,3%, el de la industria del 2,6% y de transporte y comunicaciones del 1,9%”. La relevancia de este desbalance radica en que estos últimos tres sectores “involucran al 34,0% del empleo total, ponderación tan significativa como para justificar el término de ‘crecimiento desbalanceado’”.
En el plano federal, el informe revela que la mejora en el empleo formal privado es una excepción y no la regla, dándose solo en tres jurisdicciones: Neuquén, Río Negro y San Juan. Sin embargo, el dinamismo exportador es mucho más amplio: “cuando se desplaza el zoom a la performance exportadora, se tiene que hubo 12 provincias que registraron incrementos de ventas al exterior de entre el 14,0% y el 110,0%”.

Este mapa de provincias con buena performance exportadora, que incluye a Jujuy, Catamarca, San Juan, Santa Cruz y Salta, además de Neuquén, está generando un cambio en la correlación de fuerzas legislativas. El texto destaca que: “Los representantes en el Congreso de estas provincias se están configurando como un bloque propenso a realizar acuerdos con el gobierno o, al menos, capaz de obturar propuestas que pongan en riesgo los proyectos de inversión asociados a minería e hidrocarburos”.
Energía competitiva y el horizonte financiero de 2027
Un factor clave para la futura reconversión industrial es el costo energético, donde Argentina ostenta ventajas comparativas notables. El informe precisa que: “el gas a industrias en la Argentina tiene un precio que es un tercio del de Francia y Alemania, y la mitad de Brasil y China”. Este insumo a precios competitivos pone en valor sectores como la producción de fertilizantes y químicos.
No obstante, el frente financiero presenta desafíos significativos de cara a los próximos años, con vencimientos de deuda externa que suman 24,9 mil millones de dólares en 2027. Al respecto, el IERAL advierte que el cumplimiento del programa financiero depende de supuestos optimistas: “quedaría un neto a refinanciar de 13,5 mil millones... es para cubrir los 13,5 mil millones restantes cuando se entra en terreno más hipotético”. Para superar este escenario, el informe concluye que es vital profundizar las reformas estructurales y que el Ejecutivo logre “salir por arriba del laberinto del crecimiento desbalanceado” mediante proyectos de ley con la mejor relación costo/beneficio.